¿Cómo saber si mi hijo es un acosador o buller?

30 de enero de 2017

· Si tu hijo es el acosador en vez de ser la víctima, has de fortalecer su autoestima y enseñarle los valores del respeto y compañerismo.

Mi hijo es acosador de ciberbulling

En un entorno familiar disfuncional en el que los gritos y la violencia están a la orden del día, lo más probable es que en cualquier momento te llamen del cole a decir que tu hijo está involucrado en un caso de bullying o acoso escolar. A pesar de que el entorno familiar no siempre es la razón por la que un niño se convierte en acosador, sí que es un factor determinante en su comportamiento con los demás. Si sospechas que tu hijo está haciendo bullying, es necesario que tomes las medidas necesarias para erradicar esa conducta en él o ella y cuidar de su reputación.

 

¿Qué es el bullying?

El acoso escolar, conocido por su término inglés bullying, es cualquier forma de maltrato psicológico, físico o verbal producido entre alumnos de manera repetitiva, durante un tiempo prolongado.
Según las estadísticas, actualmente en España 1 de cada 10 alumnos asegura haber sufrido de acoso escolar, siendo la violencia emocional la táctica predominante. Por lo general, se presenta en las aulas y patios de los colegios y los protagonistas suelen ser niños que están terminando la etapa de la niñez y entrando en la adolescencia, siendo sutilmente mayor el porcentaje de niños en el perfil de víctimas. Por los avances tecnológicos y el fácil acceso al Internet, hoy en día también existe el cyberbulling o acoso cibernético. 

 

¿Cómo saber que mi hijo es un acosador o buller?

Todo padre ha de hacerse esta pregunta cuando su hijo está involucrado en un caso de acoso escolar: ¿será mi hijo el acosador? Y para poder responder esta interrogante debes conocer cuál es el comportamiento que define a un buller:

  • Es incapaz de empatizar con los demás compañeros.
  • Incumple las normas y falta el respeto a las figuras de autoridad.
  • Tiene una actitud provocadora, poco tolerante y desafiante.
  • A menudo hace bromas inoportunas e imprudentes.
  • Busca ser dominantes por medio del uso de la fuerza e intimidación.
  • Utiliza un lenguaje grosero y amenazante.
  • Suele tener la sensación de poder que les otorga un falso liderazgo.

La escena típica es la de un grupo de jóvenes liderados por el acosador, que acorrala a la víctima en lugares públicos, como los baños, el comedor, el patio o los pasillos… Por lo general, los buller eligen lugares con poca supervisión de maestros y adultos, y muchas veces llevan la situación a los alrededores del colegio o suelen permanecer por varias horas fuera de casa para arremeter contra el joven.

 

Guía para padres con hijos acosadores 

Nunca es fácil admitir o ni siquiera pensar que alguno de tus hijos puede llegar a ser el acosador. De hecho, son muy pocos los padres que se interesan por reconocer posibles actitudes de bullying en sus pequeños. Sin embargo, ante la duda, siempre es recomendable recurrir a la ayuda de un psicólogo infantil para que pueda brindar las herramientas necesarias y ayudar a lidiar con la situación antes de que sea demasiado tarde. Igualmente, como padre has de cuestionarte si existe alguna presión que indirectamente le estés trasmitiendo al pequeño y que lo esté manifestando en actos de rebeldía.

  • Lidiar con la situación. Muchos padres optan por restarle importancia a este tipo de acontecimiento pensando que “son cosas de niños”, pero es un problema que hay que solucionar porque puede marcarles su futuro.
  • Nunca incentives conductas agresivas. Sin importar la edad o las razones de por medio, nunca se debe permitir el maltrato a otro ser, la creencia de “si te pegan, pega tu más fuerte” no puede ser apoyada.
  • Educa a tu hijo o hija. Habla con ellos constantemente y hazle saber el lado de la víctima para que poco a poco entienda que su actitud le está haciendo pasar un mal rato a otro.
  • Acepta las represalias del centro educativo. Si tu hijo es expulsado o abren expedientes disciplinarios por su conducta agresiva, son medidas para evitar que el problema persista, y tanto los padres como el joven han de acatarlas.
  • Busca ayuda profesional. Existen muchos centros de ayuda para estos casos que ayudarán a sobrellevar la situación. No tengas miedo de buscar orientación de especialistas.
  • Controla lo que tus hijos hacen por Internet. En ocasiones el acoso se realiza por las redes sociales o por otros medios digitales y pueden llegar a ser casos de cyberbulling.

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