Informe de Mercados 1Q Marzo - 2026
El primer trimestre de 2026 se puede dividir en dos partes en cuanto al devenir de los mercados financieros:
La primera parte cubre los dos primeros meses, marcada por la incertidumbre geopolítica tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y las amenazas sobre Groenlandia, en la que los inversores mantuvieron las expectativas de un entorno macroeconómico favorable para el ejercicio. Las principales bolsas marcaron máximos históricos y se barajaban bajadas de tipos de interés en Estados Unidos.
La segunda parte abarca el mes de marzo, tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y la escalada a todo el área de Oriente Medio. Las implicaciones del fuerte alza del petróleo pusieron en cuarentena todas las estimaciones de consenso sobre inflación, tipos de interés y crecimiento, que se irán revisando en función de la duración y el resultado del conflicto bélico, todavía incierto en el momento de redacción de este texto.
Por comenzar con el activo más observado en este contexto, el precio del petróleo (crudo Brent) subió un 83,9% en el trimestre hasta los 112,9 dólares estadounidenses por barril. Los ataques a las infraestructuras energéticas por parte de ambos contendientes y las amenazas de Irán sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz suponen el principal motivo de alerta a corto plazo para la economía global.
El incremento de las expectativas de inflación provocó un fuerte repunte de las rentabilidades de los bonos, más acusado en los vencimientos cortos. Así el bono alemán de referencia a dos años elevó su rentabilidad en 51 puntos básicos hasta el 2,63% en el conjunto del trimestre, mientras que la referencia a diez años subió 35 puntos hasta el 3,02%. En Estados Unidos también vimos un comportamiento similar, con el bono del Tesoro a dos años subiendo 41 puntos básicos hasta el 3,79%.
Las bolsas han registrado pérdidas en el conjunto del primer trimestre en general. Los índices de algunos países específicos, entre ellos mucho emergentes, han actuado como excepción y han cerrado el trimestre con revalorizaciones. En general, hasta febrero se vieron ganancias, posteriormente corregidas durante el mes de marzo. El índice global MSCI-World cayó un 3,5% en el trimestre, pero uno de sus componentes de mercados emergentes, el MSCI Emerging Markets subió un 1,8%.
En Estados Unidos el índice S&P-500 bajó un 4,6%. El contínuo debate sobre la inteligencia artificial amplió las dudas sobre el sector de software, lo que perjudicó el comportamiento del índice tecnológico Nasdaq Composite, que bajó un 7,1% y del índice Mag-7 de las siete grandes tecnológicas, que cayó un 12,0%.